vEn el puente de St. Anthony Falls de Arlington, se pretende implementar una red de sensores para detectar situaciones de riesgo como la que llevo a la destrucción del diseño previo, resultado de hasta 16 placas de soporte fracturadas. Tras el derrumbe del tramo I-35W, esta reconstruyéndose con materiales más ligeros, resistentes y fiables que cualquier otra estructura similar. En total, se incorporaran un total de 240 sensores de cuatro tipos distintos: acelerómetros, sensores de penetración de clorhídricos, potenciómetros lineales y sensores extensiometricos.
ü Los primeros medirán las deformaciones verticales debidas a la carga del tráfico.
ü Los segundos se usaran para evaluar las condiciones del firme de superficie y posibles grietas en función de la penetración de las sales en el pavimento. Estos datos permitirán también acometer las reparaciones necesarias cuando el coste para ello es aun económicamente aceptable.
ü Los potenciómetros medirán la presión de las juntas de expansión y soporte, información a correlar con los datos previstos de diseño durante la vida del puente.
Finalmente, los sensores medirán la temperatura y la cantidad de fuerza por metro cuadrado en el asfalto.
Los sensores se conectaran mediante fibras ópticas acopladas a la estructura y, una vez multiplexadas, se enviaran de forma inalámbrica a los centros de análisis. Habrá 240 sensores (100 para mantenimiento y 140 para pruebas de investigación) puede parecer un número excesivo, en Georgia Tech comentan que un nuevo puente colgante de Hong Kong tiene previstos más de 1000.
vZapatos con sensores: tecnología desarrollada para astronautas podría ayudar para monitorizar a aquellas personas con más riesgo de caída. Cuando un astronauta regresa de un viaje tras meses con gravedad cero, no les resulta fácil mantener el equilibrio. Para ayudarles, sensores siguen la posición de su centro de masa variante en el habitáculo donde se encuentra, mientras éste se mueve y vibra.
Una versión de este sistema se está desarrollando para ser usado en el calzado.Erez Liebman, del Harvard-MIT Health Sciences and Technology de Cambridge, en Massachusetts han creado una plantilla con sensores capaz de detectar cambios de presión cuando el pie de la persona se mueve. Estos datos se pasan de forma inalámbrica a un PC que servirá a un médico para tratar problemas de equilibrio.
vNec, en Heidelberg, está investigando la posibilidad de emplear redes de sensores inalámbricos para ayudar en la conducción en carretera, e intentar evitar accidentes. Para ello se colocan sensores tanto en los autos como en determinados puntos de la carretera. Los sensores, capaces de comunicarse entre ellos y de captar información del ambiente, hielo en la carretera, obstáculos, etc. e informar de ello a los autos que se aproximan.
Un ejemplo puede verse en la siguiente figura. Los puntos azules a ambos lados de la carretera son sensores transmisores, y los otros puntos en la carretera representan autos acercándose, que pueden comunicarse entre ellos a través de sus respectivos sensores.
Esta tecnología, además de mecanismo de prevención en los propios autos, puede ser usada por organismos tales como compañías aseguradoras, o la policía para determinar la causa de un accidente.
vLa empresas Zephyr dedicada a los sensores vestibles, ha seguido elaborando prendas de vestir con sensores y progresivamente los sensores se integran más en la ropa.
Bajo el nombre de Under Armour, han integrado un sensor multiparamétrico que se comunica mediante Bluetooth, en la propia ropa, que han conseguido que usen deportistas de la NFL americana para promocionarlos. Estos sensores pueden medir ritmo cardíaco, ritmo respiratorio, posición/actividad y temperatura.
vEn la Universidad de California, un grupo de investigadores está utilizando las redes de sensores sin cable para recibir información detallada sobre el efecto de los movimientos sísmicos en los edificios.






